INTRODUCCIÓN
Esta es una versión My Little Pony y de “La Bella
y la Bestia”. Les
aclaro previamente que se trata de ponis-humanos, en esta ocasión no usaré equinos.
La acción se
desarrolla en Baltimare, ciudad que aparece en el mapa de Equestria, pueden
consultarlo en Google-imágenes.
CAPÍTULO 1
Erase
una vez una ciudad llamada Baltimare,
cuyos habitantes se dedicaban a la agricultura, y en menor medida a la
ganadería. El comercio se dividía entre pequeños empresarios que tan solo
tenían alguna pequeña tienda o negocio, y los grandes como Night Light, viudo y
padre de tres hijas. La mayor de ellas se llamada Lena, tenía 20 años y ayudaba
a su padre en la administración de sus negocios. La mediana respondía por
Trixie aunque su nombre era Beatrix, tenía 14 años y le apasionaban los juegos
de magia y el baile. Con la pequeña de 10 años hubo discusión sobre cómo
llamarla. Su padre quiso que su nombre fuese Twilight, pero su madre deseo
llamarla Bella y finalmente para no discutir fue llamada Bella Twilight
Sparkle. No se sabe si fue por el hecho de que la madre murió teniendo la
pequeña siete años, o simplemente a la niña no le gustaba su segundo nombre,
pero casi nunca respondía por Twilight, ni siguiera con su familia. Desde el
principio Bella demostró mucho talento para los estudios.
EN LA CASA DE LA
FAMILIA SPARKLE
El edificio era un hermoso chalet blanco de tejado
rojizo, costaba de tres plantas y la mayoría de las habitaciones daban a una
pequeña terraza.
En la planta baja se encontraba el salón principal, un
baño usado especialmente por el personal dado que los señores normalmente
utilizaban los de la segunda planta, y algunas habitaciones desocupadas. La
cocina alejada del salón por otras dos instancias, daba a una segunda puerta
correspondiente a un cuarto pequeño donde se guardaban los productos de
limpieza y se lavaba cualquier cosa que no fuese ropa ni vajilla. La ropa se
planchaba en una de las instancias cercanas a la cocina, una habitación que al
estar desocupada el personal con permiso de Night Light la había convertido en
la sala de planchado.
La segunda planta del edificio concentraba seis
habitaciones, que eran los cuatro dormitorios de Night Light y sus tres hijas,
las otras dos no se usaban. En esta misma planta también había dos baños.
La tercera planta estaba totalmente desocupada pero
algunas veces Lena subía a una de sus terrazas y tomaba el sol en ella.
Al lado de la casa y en pleno jardín había una especie de
caseta en cuyo interior había varias pilas para lavar la ropa junto con varios
productos de limpieza de prendas.
Ese día Bella Twilight estaba en el jardín, en parte de
él había algunas mesas y sillas y en ellas se encontraba la niña leyendo al sol
cuando notó que alguien por detrás le tapaba los ojos.
—Cu, cu. ¿Quién soy?
—Veamos… eres Gastón.
El niño apartó las manos y se movió quedándose frente a
la niña mirándola. Tenía un pelo corto y moreno y ojos marrones, iba vestido
con una camisa roja y pantalón negro.
— ¿Cómo sabías que era yo?
—Voz de pesado y manos poco aseadas.
—…
« ¿Manos poco
aseadas? ¿Me está llamando cochino? Mejor olvidarlo»
— ¿Qué lees?
—Una novela sobre Los Borgia.
El niño le quitó de pronto el libró a Bella.
—¡Devuélveme eso!
—Espera… Jo. ¿Cuántas páginas tienen este tocho?
—Unas cuatrocientas o más. Dámelo—la niña extendió la
mano.
—¿Lo quieres? Entonces… píllame.
El chico salió corriendo mientras la niña lo perseguía.
—¡Gastón, devuélveme mi libro!
—No me pillas.
Ambos niños estaban corriendo por el jardín. El chico lo
veía todo como un juego pero ella realmente estaba molesta y él no se daba
cuenta. De pronto Bella tropezó mientras corría cayendo al suelo al tiempo que
daba un pequeño grito, Gastón al oírlo se paró y se apresuro a ayudarla.
— ¿Estás bien?—la tomó del brazo ayudándola a levantarse.
—… la aludida se subió un poco el vestido mirándose las
rodillas, solo tenía algunos raspones—Sí, solo me has hecho caer—contestó ella
molesta, de pronto se dio cuenta de que él le miraba las piernas—No mires
tanto, bobo—la niña se sonrojó al tiempo que se bajó de nuevo el vestido, el
cual era de color morado.
— No miraba nada—mintió— Tú te caíste, yo iba delante de
ti.
—Me quitaste mi libro.
—Tómalo—se lo dio—como sea no te pasa nada por un
traspiés. Cualquiera tiene caídas peores. Deberías acostumbrarte a correr.
—… Tú deberías acostumbrarte a no ser un pesado y a no
molestar a la gente cuando lee.
—Siempre estás leyendo.
—Deberías probarlo.
—No, gracias. Mi padre no hace otra cosa que tomar notas
en su libro de cuentas—respondió el chico refiriéndose a los libros de
contabilidad de su padre—Yo quiero ser cazador. ¡El mejor cazador de la ciudad!
—¿Para qué? No vivimos de la caza.
—Tenemos el bosque a las afueras de la ciudad y pronto no
quedará una sola alimaña en él.
—… Eres tonto. Se supone que eres mayor que yo pero nadie
lo diría. No pasas de los 9 a pesar de que tienes 14.
—Di lo que quieras pero yo seré cazador. Y cuando seamos
grandes tú te casaras conmigo.
—¿Casarnos?
De pronto Bella comenzó a reírse.
—Ja, ja, ja, ja. Que bobo. Ja, ja, ja. ¿Casarnos? Ja, ja,
ja. Ni loca me caso contigo.
—Ríete pero me lo ha dicho mi papá.
—Ja, ja… ¿Perdona?
—Mi papá me dijo que iba a hablar con el tuyo. Los dos
papás quieren que nos casemos cuando seamos mayores.
—… ¿Qué mi papá…? ¡No me lo creo!
—Pues ahora mismo mi papá está dentro de tu casa hablando
con el tuyo, Bella. ¿Por qué no les preguntamos?
—… De acuerdo. Les preguntaremos y así te demostraré que
no es cierto. Vamos dentro.
Ambos chicos se encaminaron a la casa sin percatarse de
que una niña de cabello azulado les vio entrar. La aludida se encontraba
paseando en otra parte del jardín y los vio casualmente, decidió seguirlos sin
levantar sospechas.
«¿Qué se traen esos
dos entre manos? ¿Por qué mi Gastón está con la devora-libros?»
EN EL INTERIOR DE
LA CASA
En el salón principal estaban sentados alrededor de una
mesa dos hombres trajeados, al lado de uno de ellos había una mucama sirviendo
un vaso de vermú, al acabar hizo lo mismo con el otro caballero.
—Gracias. Ahora retírate. Tenemos cosas que hablar.
—Sí, señor—respondió la doncella a Night.
—… Buen vermú, Light.
—Es una de mis muchas adquisiciones para vender. Pero
siempre me reservo para mí algunas botellas y también de vino y champaña. Pero
no has venido aquí a admirar mi alcohol.
—Cierto. Va siendo hora de que pactemos el compromiso de
nuestros hijos.
—Aun son jóvenes. Es cierto que mi madre se caso con 12
años y mi esposa con 17 pero en el caso de Bella no quiero que lo haga hasta
los 19.
—Entiendo. Por mi parte prefiero que Gastón se case a
los… 18 ó 20, de modo que no veo problema en que su hija se despose con 19,
para entonces él tendrá 23 y esa es una buena edad para contraer matrimonio.
Sin embargo, primero redactaremos un contrato matrimonial para seguridad de
ambas partes.
—Sí. Aparte debemos de dejarlo todo bien atado. Si
tuviésemos un accidente nuestros hijos quedarían en la miseria.
—Además, el matrimonio servirá para fusionar nuestras
empresas, una vez unidas tendremos una gran compañía capaz de rivalizar con los
empresarios de la capital.
En ese momento entro una joven de 20 años en la
instancia. Tenía el cuerpo color morado,
cabello negro recogido en una elegante coleta y ojos marrón claro. Se
trataba de Lena.
—Buenos días—se levantó el vestido haciendo una reverencia
a la francesa—Padre, tengo los informes que me pediste.
—Déjalos en la mesa, hija. Luego los miró.
La joven deposita unos papeles sobre la mesa.
—¿Deseáis que me quede o me vaya?
Night iba a responder que se fuera pero su invitado se
adelantó pidiendo que la chica se quedada.
—Sentaos, por favor.
La chica tomó asiento al lado de su padre mirando al
invitado, quien siguió hablando.
—No debe ser un secreto para vos que estamos comenzando a
negociar los futuros esponsales de vuestra hermana menor con mi hijo.
—¿Gastón con Bella? No pretendo ser descortés pero creo
que Beatrix sería una mejor elección para él. Ambos tienen la misma edad, en
cambio Bella es un poco joven.
—En alguna ocasión he llegado a plantearme la opción de
vuestra hermana mediana antes de venir aquí, pero a mi hijo le gusta Bella.
Además, no os ofendáis, pero dudo que Beatrix pudiese manejar la administración
de nuestros negocios. Y yo soy 11 años mayor de lo que era mi esposa, que en
paz descanse.
Hubo un silencio incomodo.
—Me imagino que ambos querrán trasformar ese enlace en
algo más. En una fusión de ambas familias y sus empresas y patrimonios en
general.
—¡Hija!
Rich soltó una risita.
—Vuestra hija es inteligente.
—Sí. Lena es mi mano derecha en la administración de mis
negocios. Y algún día será una gran esposa.
—Lástima que Gastón no sea de vuestra edad. Hubieseis
sido una gran nuera para mí.
—Mi padre me necesita a su lado.
En ese momento Bella abrió la puerta de golpe y sin
saludar formalmente se dirigió a su padre, se la veía enfadada. Gastón iba
corriendo detrás de ella.
—¡Papá!
—Hija, ¿Qué formas son esas de entrar en una habitación?
—Hijo, ¿Qué hacéis aquí? Te dije que fueses a buscar a tu
novia y os quedaseis fuera.
—¡NO SOY SU NOVIA! ¡Papá, Gastón dice que nos vamos a
casar! ¡Dile que no es cierto!
—Pero… es cierto. Mi papá me lo dijo.
—No voy a casarme contigo.
—¡Basta!—gritó Night—Entras a lo bruto en una habitación
y montas un escáldalo. Harás lo que se ordene. Vas a casarte con Gastón cuando
llegue el momento.
—¡SÍ!
—Pero todavía no, hijo. Aun habrá que esperar unos
cuántos años.
De pronto se oyó un grito en el pasillo.
—¡¿QUEEEEEEEEÉ?!
Entro una chica de pelo azulado en el salón.
—Papá. ¿Qué es eso de que Bella se casará con Gastón?
—Pues nos vamos a casar—respondió el niño.
—Así es, hija. Y no nos has saludado.
—… Hola pero… ¡No es justo! Con Gastón me tengo que casar
yo cuando seamos grandes.
—…
Todos se quedaron asombrados de este último dialogo.
—Vale. Todo tuyo, hermana. Para ti para siempre.
—¡NARICES! NO ME VOY A CASAR CONTIGO. YA TENGO NOVIA.
—¡NO SOY TU NOVIA!
—¡Exacto porque tu novia soy yo y no una ratita de
biblioteca!
—Me casaré con Bella y no contigo. No me gustas.
Trixie se tomó Gastón por los hombros y lo zarandeó.
—Mírame. Tenemos la misma edad y nos conocemos desde
niños. ¿Acaso no soy guapa? ¿Qué tiene mi hermana que no tenga yo?
El chico se apartó de golpe.
—¡BASTA!—gritó Rich—Por lo visto, Night, tus hijas tienen
aprender buenos modales. Empiezo a dudar si estarán a la altura del compromiso.
Lena se levantó y se acercó a sus hermanitas.
—Si no queréis hacer enfadar a papá más de lo que ya está
es mejor que os marchéis.
—¡PERO NO ES JUSTO!—gritaron ambas niñas a la vez.
—Iros, por favor.
Ambas niñas se marcharon enfadadas mientras la hermana
mayor se acercó a Rich haciendo una reverencia ante él.
—Señor, espero que comprenda que lo sucedido aquí no ha
sido más que una serie de rabietas infantiles, producto de las jóvenes edades
de mis hermanas. Dado que aún quedan unos 9 años para el casamiento hay tiempo
suficiente para hacerlas madurar. Le ruego que considere lo sucedido aquí como
una circunstancia imprevista y no como una falta de respeto hacia usted o su
hijo.
La chica hablaba con tanta ternura y gracia que el
aludido quedo admirado de su dialogo, cogió la mano derecha de la chica y se la
beso al tiempo que decía: “Señorita, su
sensatez y buen juicio resultan admirables. Por mi parte el compromiso seguirá
adelante”. Se apartó de ella acercándose a su socio.
—Debe estar muy orgulloso de tu hija mayor.
—Claro que lo estoy. Es mi mayor orgullo pero igualmente
tengo muchas esperanzas en sus hermanas.
HORAS DESPUÉS
Las tres hijas de Night Light se presentaron en el
comedor para cenar con su padre, pero él envió castigadas y a sus habitaciones
a las dos más pequeñas. Lena abogó por sus hermanitas ante su padre pero él se
mostró inflexible. Las dos niñas se quedaron se fueron a la cama sin cenar
aquella noche, aunque más tarde su hermana mayor les llevo comida a escondidas
de su padre.
EN LAS ENTRAÑAS
DEL BOSQUE
Se encontraba un castillo. En su interior había varias
habitaciones y en una de ellas se encontraba sentado en un salón un ser lleno
de vello por todo el cuerpo y la dentadura desigual, lo que le dificultaba un
poco masticar. Sentados a su alrededor había un hombre delgado, otro un poco
obeso y una mujer vestida de campesina con un bebe en brazos durmiendo, el
pequeño tenía la piel color crema, cabello y ojos marrones.
—Después de morir mi esposo no supe qué hacer. Déjeme
quedarme aquí. No tengo adonde ir.
El velludo miró a la mujer.
—Podéis quedaros. Hay espacio de sobra y el niño estará
bien con nosotros.
—Gracias, señor.
—Con una condición. Te incorporarás al personal de cocina
porque hace años que no pruebo tus maravillosas tartas, señora Pop. ¿O debería
llamarte señora Cake como antaño?
La mujer sonrió.
FIN DEL CAPÍTULO 1.
Hola, a todos/as.
Para escribir este fic me base en la versión escrita de Beaumont
y no en la película Disney. Aunque con algunas toques personales de mi parte,
xd. Omitiré el detalle final de Beaumont de las hermanas convertidas en
estatuas, eso no es necesario. Por otro lado he usado a los personajes de una de mis series favoritas.
Reverencia a la
francesa. Es un antiguo saludo femenino de origen francés. Las mujeres se
levantaban ligeramente el vestido al mismo tiempo que hacían una inclinación
como reverencia. No sé bien cómo describirlo.
Vimos una escena de Bestia y la señora Pot. ¿Qué les
pareció? De entrada ambos ya se conocían, todas las personas que estaban
sentadas en compañía de Bestia le conocían previamente.
De entrada iba a poner a Sunset como hermana mayor de Bella,
incluso pensé en Rarity para el papel porque era una empresaria. Sin embargo,
Rarity sin sus vestidos hubiese perdido mucho y Sunset no encajaba en semejante
rol. Al final hice una OC.
Falto por aparecer el secuaz de Gastón. Honestamente no
sé si ponerle o no debido a que es el personaje que menos me gusta. Para
algunos es cómico y gracioso pero a mí me resulta molesto. En cualquier caso de
momento Gastón es un niño asique no le hace falta un secuaz.
Tocho.
Número considerable de papeles escritos. Coloquialmente se usa para indicar que
un libro es muy denso, especialmente cuando es aburrido de leer.
Erase una vez. Normalmente no
suelo usar esta fórmula en mis fanfics, pero en este caso al tratarse de un
cuento clásico pues me pareció formal usarlo.
Un saludo.
Nos leemos.
